
Una de las cosas que he aprendido a comprender desde que estudié Geografía en la gloriosa Universidad de Los Andes, es la distribución de las actividades que se dan entre los seres humanos y el espacio, y con esto adquirí una visión integral de todas las cosas que nos rodean, que ha generado resultados muy valiosos en las gestiones desarrolladas hasta ahora.
Esa visión integral de la que les hablo, al igual que la necesaria
acción en equipo, es en lo que se basa la mancomunidad que estamos proponiendo
para el estado Nueva Esparta, a fin de estandarizar las gestiones de todas las
alcaldías y crear buenas prácticas que permitan obtener resultados óptimos en
la región.
Una mancomunidad no es más que una corporación o entidad legalmente
constituida por la unión de dos o más municipios. La Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (en su artículo 170) y la Ley Orgánica del
Poder Público Municipal (en su capítulo IV) regulan en nuestro país la facultad
que tienen los municipios para asociarse en mancomunidades (u otras figuras
asociativas) para la gestión de materias específicas de su competencia, que
generalmente se centran en las áreas de servicios públicos como la recolección
de desechos sólidos, la distribución del agua potable y del gas, entre otros
aspectos.
Lo que buscamos es aunar esfuerzos, trabajar de forma articulada, tener
políticas estandarizadas para que cada alcalde haga las cosas como corresponde.
Que todo lo que se haga en la entidad sea consensuado, debatido, organizado,
planificado y con su respectivo control y seguimiento. Si queremos ser
efectivos debemos aliarnos para mejorar la gestión, los servicios, la
distribución de alimentos, el transporte, todo lo que tiene que ver con la
atención a nuestro pueblo.
Debemos tener una sola forma de recoger la basura, una sola forma de
atender a la gente, porque así podremos ser más eficientes, tener óptimos
procedimientos y requisitos para los trámites, no solo con los alcaldes, sino
con las instituciones del estado, el Consejo Legislativo y la población
insular. Tenemos que ponernos de acuerdo, así vamos a resolver las dificultades
que enfrentamos y cualquiera que se presente para garantizarles a todos una
mejor calidad de vida.
Quiero pedirles de corazón que se sumen a este plan que nos permitirá
impulsar un desarrollo integral para nuestras islas, aprovechando las
espectaculares ventajas geográficas que disponemos en el territorio insular. Sé
que podemos y que juntos vamos a reinventar Nueva Esparta. Vamos a lograrlo. Un
abrazo.
Dante Rivas